No será fácil, pero no es imposible
y ahora los panas dicen “Si se puede”
Carlos E. Collado
No
es fácil hacer un pronóstico, para el encuentro del próximo viernes entre las selecciones, de México y de
Panamá, lo mejor es hacer un análisis de
cómo podrán ser las cosas en el marco escénico del estadio Azteca.
Por
un lado el seleccionado de México presionado por su responsabilidad de lograr
la clasificación para estar presente en el próximo Mundial del 2014 en Brasil,
de tras de ellos toda la afición, la prensa y los intereses relacionados con el
futbol mexicano, patrocinadores, televisión, líneas aéreas, otros, etc.
En
otros tiempos el coloso de Santa Ursula, metía miedo e inspiraba respeto y era
impresionante para los equipos centroamericanos y del caribe, jugar en ese
templo del fútbol azteca.
Poco
a poco, ese pánico escénico, se ha ido superando, países como Costa Rica, en el
pasado y ahora con mucho más
credibilidad, Jamaica y Honduras y los propios ticos lo han perdido y han
demostrado que aquella frase que los propios mexicanos hicieron famosa ¡Si se
puede¡.
Con
el agua hasta el cuello, en el caso de los guerreros aztecas, y con equipos como Panamá, que a base de
trabajo serio y con una pléyade de jóvenes que con talento y superación han
dejar atrás el amateurismo del pasado,
las cosas están muy pareja.
En
mi humilde opinión y después de muchas lunas, en esto que se fútbol, futebol,
para los brasileños y Calcio para los italianos, me atrevo a decir que al día
de hoy las cosas están 50%, para los ambos equipos, como se dice en el argot
pugilístico, fisten & fisten,
cincuenta y cincuenta.
Hace
algunos años cuando el panameño René Mendieta, fue a jugar con los Correcaminos
de Tamaulipas, algunos de esos periodistas, como muchos que hay y existen en la
prensa mexicana, muy despistados, le dijeron que de donde había salido, puesto
que en Panamá, solo producía peloteros y boxeadores. Su sorpresa fue cuando
Rene comenzó a hacer goles.
Bueno
desde aquellos días, el futbol panameño ha venido evolucionando y los
mexiquenses, se han estancado y posiblemente afronta la peor crisis de su
historia, a pesar de ser campeones mundiales en la categoría Sub 17, campeones
en el torneo juventudes de Toulon Francia y la Medalla de Oro en los juegos
Olímpicos de Londres, máximo galardón, que ahora portan los aztecas.
Panamá
no logrado pasar a una final del mundial
en ninguna de seis o siete incursiones en las eliminatorias mundialistas, pero
a pesar de que en el pasado hubo goleadas humillantes, fueron asimiladas y superadas,
acortando poco a poco las distancias.
Desde
aquellos días cuando tuvimos tres puntos, en el mundo al vencer a Costa Rica en
el Revolución y empatar con El Salvador. No habíamos tenido oportunidad de
saborear las mieles del triunfo como últimamente la ha gozado la Marea Roja.
La
selección ha llegado lejos, de los seis participantes en el hexagonal, cinco han
asistido a Mundiales, sólo los canaleros no lo han logrado. Será esta la
oportunidad de dejar en casa al hermano mayor. Aquel que lo tiene todo, pero
que se ha visto en la necesidad de buscar a otros talentos nacionalizados a
pesar de una inmensa población de millones de habitantes.
Y
ahora en este encuentro, los de “Pantalones largos”, están jugado su posición y
la van jugar hasta el ultimo minuto del partido, la presión sobre el cuerpo
arbitral y sobre el comisario de la FIFA y los dirigentes de la CONCACAF, va
ser muy fuerte, hay que estar muy atento a todo.
No
va ser fácil, pero vale el intento y no es imposible, una actuación con coraje
de los nuestros puede voltear el 50 y 50,
a favor de los panameños. Si se puede. (El autor es periodista
y docente universitario).
